“Los materiales evolucionan, pero la madera siempre está”

Mueble RenacentsistaFue una definición del arquitecto Darío Ávila, tras la presentación de su ponencia “La madera en el interior del hábitat”, que dictó en la jornada “La Madera: En el Pensar, Construir y Habitar” que se desarrolló en la Facultad de Arquitectura de la Universidad Católica de Santa Fe, en Posadas.

El profesional repasó al inicio de la charla el rol del mueble de madera a lo largo de la civilización humana, centrándose en la descripción de la edad media. Determinó en primera instancia que “el mueble, junto a la arquitectura de los grandes palacios, fue la gran expresión simbólica de ese tiempo histórico”, y que ambos trascendieron con holgura a la vestimenta, por ejemplo, porque es un bien efímero.

Arq. Darío Ávila

Arq. Darío Ávila

Pero a ese valor del mueble como signo de estatus, “que se transmite sí o sí en un trono, un altar o en un atril, y porque, como el diseño, comunica algo para alguien”, Ávila le agrega el uso cotidiano: “La cama, la cuna o la mesa son elementos cotidianos hasta por los cuales se pueden llegar a establecer un afecto. El mueble es también una expresión artística”, añade, y recuerda: “En la edad media era obra de un artista más que de un carpintero. Construir esos muebles llevaba mucho material por sus formas y curvas, y una gran parte de esa materia prima se transformaba en desperdicio. En ese tiempo, los detalles, la vinculación de las partes y la manera en que el objeto lucia era un gran valor agregado. Hoy, hay diseño pero sin ostentación, en la estética de nuestros tiempos prima la limpieza, sin tallas ni formas exuberantes, y se valora la funcionalidad y la combinación sutil de los elementos”.

“La madera tiene alta perspectiva de uso”

En otro tramo de su análisis, Ávila expresa que “la madera es el primer material utilizado por el hombre y si bien en la evolución se agregan materiales, como hierro, el vidrio o el plástico, la madera siempre está o siempre vuelve”.

Considera que accedemos a ella en forma casi espontánea porque “en principio, está en la naturaleza, y de alguna manera se nos ofrece en forma abundante. Hoy por hoy, la madera tiene una perspectiva de uso muy alta y eso tiene que ver con su calidad, su aspecto y su importancia a la hora de ponderar la sustentabilidad y el cuidado del medio ambiente”, aspecto sobre el que agrega: “hoy se preserva lo nativo y se utiliza el monte implantado, y además, se apela al reciclado de madera que antes era de descarte, se la reutiliza o se reconstituye, y eso es un gran avance también”.

“La Madera nos brinda calidez y sensación de cobijo”

Finalmente, el profesional se refiere al tema del diseño como “el valor agregado fundamental de este tiempo. Es lo que distingue, lo que hace la diferencia desde el aporte intelectual. Es la búsqueda de una nueva expresión optimizando el recurso y pensando en la particularidad de cada mercado”.

En torno a esa idea comenta que la tendencia actual “es la vuelta a la imperfección, y si bien es una vertiente, tiene que ver con que en Europa la vida cotidiana es demasiada estructurada, rígida, donde todo está pautado, y hay mucho control por los conflictos sociales. Supongo que en la madera hay algo de lo impredecible, porque es natural, y entonces todo se puede disparar hacia cualquier lado. En la imperfección -redondeó- puede haber quizás un recurso expresivo”.

Muelbes antiguos

“En sociedades muy tecnificadas se busca el desorden, lo inesperado de lo natural, y eso se encuentra en la madera, pero en nuestras sociedades latinoamericanas quizás no se dé de la misma manera porque hay cuestiones sociales no resueltas, desordenadas, y quizás por eso acá no se nota la misma necesidad o expectativa”, consideró.

Finalmente, consultado sobre las sensaciones que genera este material en el ser humano, Ávila comentó que “cuando incluyo madera en el interior de un hábitat busco calidez, sensación de protección, y si por cuestiones presupuestarias tengo pedidos para reemplazarla por los denominados sucedáneos, como los pisos cerámicos símil madera, siento que uno quiere madera porque la madera comunica algo que no es moda. La madera está vigente, es atemporal, es tan antigua como moderna y trasciende todas las épocas. La madera entra por todos los sentidos, vista, gusto, olor, etc., y hasta en algunos centros de salud se usa ese material en las salas en recuperación porque mejora el ánimo. La Madera -sentenció- nos brinda calidez y sensación de cobijo.