La madera impregnada es inocua para humanos y los animales

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Lo afirmó el Lic. Ricardo Ares, presidente de la empresa TEFQUIM, en el marco de su presentación en la jornada “La Madera: En el pensar, construir y habitar” que organizó el Centro de Estudiantes de la Facultad de Arquitectura (CEFA), con el apoyo de la Universidad Católica de Santa Fe y APICOFOM.

Ares comenzó su charla explicando en primera instancia que “el proceso de impregnación se utiliza para hacer que una madera de crecimiento rápido, de poca densidad y pocas defensas naturales contra los agentes que la degradan, se convierta en una madera resistente y que pueda prestar servicios muchos años, sin que se pudra por hongos y sin que la ataquen los insectos como las termitas o taladros”.

Técnicamente, este método consiste en introducir dentro de la madera un producto con características funguicidas e insecticidas por larguísimo plazo, décadas, y que por estar capturado en la madera y por no lavarse con facilidad, sea seguro para el ser humanos y los animales que están alrededor.

Lic Ricardo Ares“La madera impregnada -amplió- no perjudica a los seres humanos porque no se evapora, no emite olor ni se puede transmitir por contacto dérmico, y por eso es perfectamente seguro. Solo es tóxico -recalcó- para los agentes naturales que intenten alimentarse de esa madera”, destacando luego que esas mismas características permiten que la madera impregnada “no se deteriore por 40, 50 o 60 años, tal como se puede verificar en los países que utilizan madera de manera masiva, como Estados Unidos”.

Indicó posteriormente que “en gran parte del mundo, incluida Latinoamérica, se utiliza la impregnación con CCA”, y que poder apelar a esta tecnología “es muy bueno para el desarrollo de la foresto industria y alienta la implantación de bosque, lo que constituye en sí otro beneficio, el ambiental, dado que la madera es mucho mejor material para la construcción de viviendas”.

Es este sentido, subrayó que “las emisiones de carbono y la cantidad de energía necesaria para el procesamiento de los materiales necesarios para la construcción húmeda (mampostería tradicional) es enorme, en cambio, la madera implantada es un recurso renovable que durante su desarrollo captura carbono, emite oxígeno y ayuda a mitigar el efecto invernadero”.

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“La existencia humana siempre compromete a la ecología”

Esa frase convoca a ampliar la mirada instalada sobre el cuidado del medio ambiente y la ecología. Es que -según aclara Ares- “los seres humanos emitimos carbono por el solo hecho de respirar, y ni hablar de la agricultura y la ganadería necesarias para alimentarnos, y todos nuestros consumos como combustibles, calefacción, etc.; así que el tema es que haya una transacción favorable entre todos estos aspectos. Por eso, si decimos que usamos insecticidas o funguicidas pero no depredamos bosques naturales -por el contrario, los preservamos- y plantamos millones de hectáreas de bosques nuevos, el balance es claramente favorable, y a eso agreguemos otro aspecto fundamental, el del efecto económico positivo que genera desarrollo en zonas muchas veces postergadas”.

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De nuevo en la cuestión medioambiental, Ares aseguró que “con este proceso de impregnación no desarrollamos moléculas nuevas o inexistentes en la naturaleza, por el contrario, se toman de minas o yacimientos y solo hay un cambio de lugar. Los componentes permanecen dentro de la madera desde el momento que se inicia el proceso hasta su disposición final de uno o dos siglos, y de ser necesario, hoy existen métodos seguros para eliminarlos. Además, una vez que el CCA reacciona químicamente dentro de la madera se fija y se vuelve totalmente insoluble en agua, y por todas esas cosas es que la impregnación es inocua para personas y animales”.

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Frente a los prejuicios, señaló que “en Latinoamérica, y en la inmensa mayoría de las viviendas de Estados Unidos, se sigue utilizando madera impregnada con CCA y nada advierte que se vaya a cambiar”, y recomendó tener en cuenta que “como en todos los casos, si los elementos que utilizamos están tratados de la manera adecuada hay sobrados márgenes de seguridad para los usuarios”.