En el mundo, el consumo de madera es permanente

MaderaSolemos recibir en APICOFOM pedidos de madera de diversos lugares, consultas por grandes volúmenes para la construcción en los Emiratos Árabes, por ejemplo, que podrían suministrarse si los precios que tenemos fueran más competitivos.

Por citar algunos casos, en Dubai ingresa muchísima madera de pino de Chile para construcción, en España el pino que se compra es de Chile y Brasil; en Italia y Polonia, la industria mueblera necesita suministro de madera de pino en tablas cepilladas, tableros y nosotros recibimos los pedidos, pero hoy no podemos proveerles por los costos altos que tenemos.

Pero este tema macroeconómico se puede solucionar si en conjunto todas las instituciones que intervienen en el proceso de exportación acuerdan reducir costos, como energía, logística, puertos, impuestos, etc.

Lic. María Cristina Ryndycz

La construcción con madera

Existe mucho interés en el mundo por los edificios urbanos en altura con estructura de madera, de hecho, hay una tendencia en ese sentid en los mercados de España, Inglaterra, Estados Unidos, Canadá, Emiratos Árabes entre otros. El barrio de Gracia de Barcelona, por ejemplo, cuenta con un edifico de 5 plantas, construido con madera.

En similar sentido se está trabajando en dos proyectos de características parecidas: la construcción de un edificio plurifamiliar con estructura de madera en el barrio de Sants, donde se ha mantenido la fachada histórica, así como una vivienda unifamiliar de planta baja más tres en El Prat de Llobregat.

En la actualidad se van a construir edificios de este tipo en diversas ciudades, como Sitges, Badalona, Terrassa o Sabadell. Así se corrobora que el auge de los edificios de madera es una realidad incuestionable, y las universidades arquitectura de España, Inglaterra, EE.UU., Canadá y Emiratos Árabes, impulsan el uso de la madera en la construcción.

¿Qué aporta la madera a la construcción?

La principal ventaja de la construcción en madera es que reúne los tres grandes pilares que fundamentan la construcción sostenible o “verde”: Responsabilidad Ambiental, Eficiencia Energética y Salud.

Estos tres conceptos combinados nos permiten obtener beneficios que pueden ser medioambientales, de bienestar personal, económicos o sociales. En todo caso, lo importante es saber que no existe, todavía, un material que consiga condensar tantos beneficios sin tener prácticamente ningún perjuicio.

En el plano constructivo, el uso de la madera permite trabajar con un rigor que no es habitual en la obra tradicional. Eso permite resolver detalles muy eficientes que redundan en óptimas prestaciones de los edificios. La posibilidad de prefabricar componentes, la eliminación de los tiempos de fraguado y la reducción de residuos, mejoran los plazos de obra de manera significativa. Con respecto a los incendios, la madera dispone de una capa de carbón que aísla la estructura interna y protege ante peligros combustibles. En el fuego es más lento el consumo por lo que permite tiempo para evacuaciones. La ligereza estructural también reduce el impacto ambiental de las cimentaciones y movimientos de tierra, a la vez que agrega maniobrabilidad en los montajes y transportes.

Edificio Vancouver Canadá WebYa está en marcha -en Vancouver (Canadá)- un edificio de madera con 18 pisos y 53 metros de altura; mientras que en Australia se encuentra el edificio de madera laminada más alto del mundo, que fue diseñado con piezas prefabricadas de madera laminada Cross (CLT) y -según la empresa-, “su construcción fue un 30% más eficiente y rápida gracias a la facilidad de traslado e instalación de los elementos constructivos, generando un menor tráfico de maquinarias y una menor cantidad de emisiones de CO2 y residuos”.

Los grandes consorcios madereros americanos y canadienses están promoviendo de manera muy acertada el uso de lo que llaman “Mass Timber” (CLT, NLT, DLT, SCT) para la promoción de viviendas en gran altura, edificios administrativos y de oficinas. Ya comienzan a verse proyectos de rascacielos de 50 plantas y un buen número de investigaciones de universidades americanas que tratan sobre los límites máximos de las prestaciones estructurales y contra incendios de estos nuevos productos de madera.

El falso mito de la duración de la madera

Contra ese prejuicio, son numerosos los ejemplos a lo largo y ancho del mundo. En Francia, en plena región del Loira, desde el año 1400 la “Casa del capellán” sorprende por su antigüedad a quienes pasean por la localidad de Angers.

Pero es en el centro y norte de Europa donde hallamos edificios de madera longevos de manera más habitual: Holanda, Alemania, Austria, y por supuesto, los países escandinavos, pueden dar fe de la durabilidad de las construcciones realizadas con madera.

La foto de postal de Freudenberg, ciudad situada en el oeste de Alemania, se caracteriza por su medio centenar de casas de entramado de madera, que fueron levantadas en el siglo XVII. Una estampa pintoresca que le ha convertido en un destino turístico.

SONY DSCA lo largo de toda Noruega se conservan iglesias medievales de madera. Las más antiguas, datan del siglo XII y en Finlandia hay casas de madera de más de cien años. En Asia hay edificios religiosos de origen milenario, y las cinco plantas de estructura de madera del Templo de la Ley Floreciente, situado en Nara (Japón) han sido testigo durante más de 1.400 años de tempestades, incendios y terremotos.

En definitiva, más que el material estructural en sí, en la perdurabilidad de un edificio influyen factores decisivos como su calidad y la del resto de materiales empleados, el diseño arquitectónico y la adecuada ejecución de la obra. De este modo, por sí solo, que la estructura de un edificio sea de madera o de cemento no permite asegurar que uno vaya a permanecer en el tiempo más que otro. Lo que sí sabemos, es que en estructura de madera es posible construir edificios tan longevos como con cualquier otro material.

Volver a la madera

En los últimos años se está produciendo un notable incremento del empleo de madera en el sector de la construcción. Este material vuelve a reivindicar su espacio como componente estructural idóneo para viviendas o edificios en altura. Entre las causas, se encuentran los avances técnicos en materiales y sistemas constructivos, su versatilidad arquitectónica y sus beneficios medioambientales.

Sin embargo, hay quienes cuestionan este último aspecto e identifican el mayor uso de madera con el aumento de la deforestación y por tanto un menoscabo del medio ambiente.

Si se realiza una gestión sostenible, está comprobado que la obtención de madera forestada, tanto para transformarla en un material de construcción, como para elaborar otros productos-, no solo no perjudica, sino que beneficia la preservación de los bosques nativos.

Desde las ONG defensoras del medio ambiente aseguran que el aprovechamiento controlado y sostenible de los recursos forestales es la única garantía de su supervivencia. La adecuada gestión de los bosques implica su repoblación, que consiste en sustituir los árboles que se talan por otros que se plantan.

Los amantes de la madera -y de la naturaleza- saben que, si procede de bosques donde se realiza una gestión responsable, su consumo no solo no es perjudicial sino positivo para el medio ambiente.

En el mundo hacen falta viviendas para todos los niveles sociales, pero en general, las viviendas sociales son actualmente de gran necesidad en nuestro país. Por eso desde APICOFOM insistimos en que las viviendas industrializadas con madera son la solución para satisfacer el déficit habitacional en el mundo.

* Por Lic. María Cristina Ryndycz (Gerente de APICOFOM)